El Diari de Girona ha dedicado un amplio reportaje a nuestro restaurante, en el que pone en valor nuestra trayectoria, la propuesta gastronómica de nuestro chef, Àlex Carrera, el servicio dirigido por Cristina Feliu y el carácter único del edificio que nos acoge desde hace más de un siglo.
Bajo el título «L’Aliança, excelencia gastronómica en un espacio con carisma», el periodista Alfons Petit repasa la historia de nuestra casa y las diferentes etapas que nos han llevado a consolidarnos como uno de los restaurantes más destacados de las comarcas de Girona.
El reportaje también destaca los reconocimientos que acompañan actualmente a nuestro proyecto: una Estrella Michelin, dos Soles Repsol y nuestra presencia entre los mejores restaurantes de Girona en la Guía Macarfi.
Una historia estrechamente vinculada a Anglès
Nuestra historia comienza en un edificio construido en 1919 para albergar la sede de la Aliança Agrícola d’Anglès, una cooperativa y sociedad mutua de crédito y seguros vinculada al mundo agrícola.
A principios de los años cincuenta, Lluís Feliu y Adela Martí se hicieron cargo del café-bar del local social. Con el tiempo, aquel espacio se convirtió en un punto de encuentro para los vecinos de Anglès y de las poblaciones cercanas.
Los calamares a la romana, los bocadillos, las partidas de cartas y el billar formaban parte de la vida cotidiana de una casa que, desde sus orígenes, ha sido mucho más que un establecimiento de restauración.
Todavía hoy conservamos buena parte de aquella memoria. La barra, el billar, los materiales, el mobiliario y la amplitud del comedor nos permiten explicar de dónde venimos y mantener vivo el vínculo con el pueblo.
Del café familiar al restaurante gastronómico
Nuestra historia inició una nueva etapa durante los años ochenta, con la incorporación de los hermanos Lluís y Josep Maria Feliu, hijos de Adela Martí y Lluís Feliu.
Sus inquietudes gastronómicas los llevaron a introducir en el café productos que en aquel momento eran difíciles de encontrar, como quesos franceses, patés, salmón ahumado y otras especialidades.
Posteriormente, abrieron un pequeño restaurante de seis mesas en una sala anexa. Lluís se puso al frente de la cocina, mientras que Josep Maria asumió la dirección de la sala.
En el año 2000, la familia decidió cerrar definitivamente el café-bar y dedicar todo el espacio al restaurante. La apuesta dio sus frutos y, en 2009, L’Aliança obtuvo su primera Estrella Michelin.
En aquella etapa también se incorporó Cristina Feliu, hija de Lluís, que había estudiado Turismo y ayudó a adaptar la casa a las nuevas necesidades de un restaurante que empezaba a recibir cada vez más clientes de fuera de Anglès.
Continuar después de un momento difícil
El fallecimiento de Lluís Feliu en Nochebuena de 2013 supuso un golpe muy duro para nuestra familia y para el proyecto. El restaurante cerró durante unos meses, pero Cristina y Marina Feliu, junto con su tío Josep Maria, decidieron volver a abrir sus puertas.
La nueva etapa buscaba unir el espíritu del café de los abuelos con una versión más accesible e informal de la cocina de Lluís Feliu.
Este cambio no siempre fue fácil de explicar. Algunos clientes esperaban encontrar exactamente el mismo restaurante de antes, pero la nueva realidad familiar obligaba a construir una propuesta diferente y adaptada al momento.
Con esfuerzo y constancia, conseguimos dar una nueva vida a la casa. La Guía Michelin reconoció aquella propuesta con la distinción Bib Gourmand, que destacaba su buena relación calidad-precio.
La incorporación de nuestro chef, Àlex Carrera
Àlex Carrera había estudiado Economía, pero pronto comprendió que su verdadera vocación era la cocina.
Antes de llegar a L’Aliança, se formó y trabajó en restaurantes de primer nivel como Mugaritz, Drolma y Neichel. Posteriormente, se incorporó a El Celler de Can Roca, donde desarrolló una parte muy importante de su trayectoria profesional durante más de seis años.
Fue precisamente en El Celler de Can Roca donde conoció a Cristina Feliu, que buscaba profundizar en el funcionamiento de un restaurante de alta gastronomía para seguir mejorando el proyecto familiar.
Àlex se incorporó a nuestra cocina en 2019. Su llegada marcó el inicio de una nueva etapa, con una propuesta más ambiciosa basada en menús degustación, productos de proximidad y de temporada y una cocina técnica que siempre prioriza el sabor.
Este nuevo proyecto nos permitió recuperar la Estrella Michelin en la Guía de 2021. Posteriormente, recibimos un primer Sol Repsol y, más adelante, el segundo.
Cristina Feliu, al frente de la sala
La cocina y la sala avanzan conjuntamente en nuestra manera de entender la experiencia gastronómica.
Cristina Feliu dirige la sala y la bodega, velando por que cada servicio sea cercano, preciso y coherente con la propuesta que sale de la cocina.
Su trayectoria personal está íntimamente ligada a la casa. Conoce la historia de cada rincón, ha vivido las diferentes transformaciones del proyecto y representa la continuidad de una familia vinculada a L’Aliança desde 1953.
Con la voluntad de seguir formándose, Cristina cursó los estudios de sumiller en la Escuela de Hostelería de Girona. Actualmente, nuestra bodega dispone de más de trescientas referencias de vinos elaborados en España, con una atención especial a los productores y proyectos más cercanos.
Un espacio que no se puede reproducir
Uno de los elementos que el reportaje del Diari de Girona destaca especialmente es el carácter de nuestro edificio.
Durante los últimos años hemos ampliado y renovado la cocina y hemos creado un espacio más adecuado para la bodega. En cambio, hemos mantenido el comedor prácticamente inalterado, porque su personalidad es uno de los grandes valores de la casa.
Cuando los comensales entran en L’Aliança, a menudo observan el techo, el mobiliario, la barra o el billar con sorpresa. No se trata de una decoración creada para imitar otra época: son elementos que han formado parte del edificio durante décadas.
Nuestra jefa de sala, Cristina Feliu, lo resume explicando que Àlex podría desarrollar su cocina en muchos otros espacios, pero que un lugar como L’Aliança no se puede replicar.
La historia del edificio acompaña los platos y contribuye a que la propuesta gastronómica adquiera todavía más sentido.
Una cocina basada en el producto y el sabor
En nuestro restaurante ofrecemos dos menús degustación que nos permiten trabajar con mayor precisión, ajustar las compras a las necesidades de cada servicio y reducir el desperdicio alimentario.
La cocina de Àlex Carrera parte del producto local y de temporada. Hay técnica, pero siempre está al servicio del sabor y de la identidad de cada ingrediente.
No buscamos enmascarar el producto ni convertirlo en algo irreconocible. Nuestra voluntad es tratarlo con cuidado para que exprese la mejor versión posible de su sabor.
La propuesta evoluciona al ritmo de las estaciones y puede incorporar productos como la gamba roja, los guisantes, los nabos, la calabaza, el boniato, la remolacha, la lubina, el rabo de cerdo, las espardeñas, la ternera con setas o la liebre a la royale.
También colaboramos con productores locales para seleccionar elementos esenciales de la experiencia, como el pan, el aceite y algunas de las referencias que forman parte de nuestra bodega.
Ganarnos cada visita
Trabajar desde Anglès también condiciona nuestra realidad. Estamos en un pueblo con mucha personalidad, pero alejado de los grandes circuitos turísticos y de los principales lugares de paso.
Para venir a L’Aliança es necesario desplazarse expresamente. Esto nos obliga a ganarnos cada visita y a construir una propuesta lo suficientemente sólida como para que nuestro restaurante se convierta en el motivo principal del viaje.
Esta ubicación también nos exige encontrar un equilibrio entre la creatividad, el riesgo gastronómico y la responsabilidad de gestionar una empresa y un equipo.
Seguimos trabajando desde Anglès con el compromiso de ofrecer una experiencia cuidada, personal y arraigada al territorio. Una propuesta en la que la cocina, la sala, la bodega, el servicio y la historia del edificio forman parte de un mismo relato.
El reportaje de Alfons Petit en el Diari de Girona recoge con detalle el camino que nos ha traído hasta aquí: una historia familiar, un espacio irrepetible y una manera de entender la cocina que continúa evolucionando sin perder sus raíces.
Desde Anglès, seguimos trabajando para que cada visita sea una experiencia completa, en la que el producto, el servicio y la memoria de la casa avancen de la mano. Puedes descubrir más sobre nuestro restaurante y sobre los menús degustación que dan sentido a nuestro proyecto.